No elegir adecuadamente

Qué lindo es un labrador! Un Bernés de la montaña… un Pastor Alemán. Pero, tienes espacio? Si vives en un apartamento pequeño, no sería justo que tu perro de raza grande tenga cuatro metros cuadrados para desplazarse. La raza es uno de los factores más importante, pero también debes consultar con los miembros de la familia y sus estilos de vida para elegir. Probablemente reconsideren la idea de tener un Pinscher.


Se enamoran de lo tierno

Si le preguntas a alguien por qué eligió a ese perro en particular, 9 de cada 10 personas te van a hablar de como se ve. Sin embargo, los perros no son sólo caras lindas. Tienen rasgos de personalidad y necesidades de actividad que dependen de su raza, siendo esto lo más importante a la hora de elegir, para darle la mejor calidad de vida a tu perro.

Amor a primera vista

Muchas veces la gente escoge un cachorro por lo que ve de él al momento de escogerlo.  Sin embargo, los cachorros pasan por períodos de adaptación, cambios hormonales y experiencias propias que determinan su personalidad en la edad adulta. Una vez que tu perro llegue a casa y se sienta cómodo, mostrará toda su personalidad.


Dejarse llevar por la primera impresión

Suponer que el perro va a ser un perro tranquilo  porque se mostró tímido cuando se conocieron, es un error que puede generar desacuerdos en la convivencia más adelante. Si elegiste un cachorro, independientemente de lo dulce que aparente ser, comenzará a morder cosas porque es un proceso natural que obedece a molestias por la dentición. Tenlo muy en cuenta.


No respetar las Normas

Las normas son permanentes, no deben cambiar. Si permitimos que él haga algo por un par de semanas y luego cambiamos las reglas y decidimos que ya no nos gusta eso, estamos creando confusión y dando señales inadecuadas al perro. Antes de traer una mascota, la familia debe sentarse a decidir cuáles serán sus libertades, elegir cuál será su lugar para dormir, si puede estar en los muebles, cuando y quién lo alimentará y quién lo llevará al baño. Todos deben cumplir las reglas y mostrar tolerancia. Ejemplo: Si tu hijo sube al perro a la cama, no puedes regañar al perro si lo encuentras ahí. Si llegaron tarde a llevarlo al baño, no podrás castigarlo si hizo sus necesidades dentro de la casa.

No educarlo 

Una vez que las reglas se establezcan se deben seguir. En este punto es muy importante que todas las personas que tengan contacto con el cachorro conozcan las normas de comportamiento. Los perros son inteligentes y les encantan los premios, y de esta manera será fácil reforzar las buenas conductas. El entrenamiento del cachorro es una responsabilidad compartida.


Creer que aún no es momento de educarlo

Una de las dudas comunes es la edad adecuada para que el perro aprenda los comandos mínimos. Los perros de 8 semanas en adelante son capaces de obedecer órdenes, así que el entrenamiento debe iniciarse desde el momento en el que llega a casa. El adiestramiento de refuerzo positivo ayuda a fortalecer el vínculo y te garantiza que tendrás un perro bien educado.

Ten en cuenta estos tips básicos al momento de darle la bienvenida a tu cachorro al hogar. El secreto está en la constancia y la paciencia.