Aunque muchas veces no te das cuenta el entorno, tus acciones o situaciones pueden afectar las conductas de tu perro generando reacciones negativas. Una de las causas más comunes y que muchos dueños ignoran fácilmente es el exceso de energía. Todos los perros requieren de actividad constante y algunas razas necesitan un poco más de tu atención.
Ten en cuenta además que un perro que no es socializado, que se la pasa encerrado o que no juega va a representar su ansiedad con ciertos comportamientos dañinos.

Los cambios de carácter surgen al no poder relacionarse con otros de la misma especie. Puedes ver muchas veces a tu perro ladrar, saltar sin parar, perseguirse la cosa o morderse incontrolablemente.

Por esto es muy importante tu observación y comprensión. Estas situaciones generan tensión en el cuerpo del perro y aumentan su ritmo cardíaco. Un perro con estrés o ansiedad gasta más energía y por tanto puede necesitar más alimento, esto conlleva muchas veces al sobrepeso.

Un perro que realiza actividad diaria también requiere de horas de descanso que le permitan recuperarse. El lugar donde tu mascota duerma debe ser silencioso y tranquilo y debe ser destinado solo para este propósito.

Un perro estresado

- Gruñe cuando alguien se acerca
- Asume posturas de sumisión
- Se siente amenazado
- Pierde el apetito y muchas veces el pelo
- Tiene diarrea y vómito sin ninguna relación a una enfermedad
- Tiembla sin razón
- Se rasca y lame en exceso
- Se ocultan tras el dueño
- Disminuyen la actividad

Para prevenir condiciones de estrés descarga el documento con los tips necesarios para crear un espacio de desarrollo adecuado en tu perro.