La higiene de un perro se basa en tres prácticas: el baño, el cepillado y la limpieza de los dientes. Si las tienes en cuenta permanentemente podrás proteger su salud y la de las personas con quienes convive. Mediante el cepillado se fortalece su pelaje y se mantiene sana su piel: las púas del cepillo ejercen durante esta actividad un masaje que favorece la liberación de aceites esenciales que nutren la piel y mantienen los folículos pilosos activos.

Debes tener en cuenta que la longitud del pelaje del perro es una de las primeras claves para reconocer el cuidado que necesita nuestra mascota. Los perros pueden clasificarse en perros de pelo corto, medio o largo.

La frecuencia del peinado varía en función del tipo de pelaje: rizado, liso, largo o corto. Un animal con tendencia a la formación de nudos y marañas en su cabello puede requerir incluso más de un cepillado al día.

Elementos para cepillar a tu perro

Hay peines de púas metálicas o de plástico, cepillos con cerdas suaves y guantes con cerdas en goma. Describe las características del pelaje de tu perro en la tienda de mascotas, para que un experto pueda asesorarte. Si es un perro de pelo largo, generalmente se recomienda usar un peine de cerdas metálicas rígidas para desenredar, y luego un cepillo de cerdas metálicas flexibles para dar volumen y brillo. Los perros de pelo corto deben cepillarse con guantes de goma para retirar el pelo muerto.

Cuidados para perros de pelo largo

No es extraño que una mascota de pelo largo sea propensa a enredos y marañas en el pelaje. En estos casos debes ser constante con la rutina del cepillado del perro, e incluso, realizarla más de una vez al día.

Ten en cuenta que si el cepillo  no es el adecuado para las características de su pelaje, es posible que el manto se rompa. El cepillado debe hacerse con suavidad, en el sentido del crecimiento del pelo; así se evitan tirones y daños innecesarios. En perros completamente desenredados, puedes proceder a realizarlo a contrapelo y luego otra vez a favor, para evitar que se formen nudos al fondo.

Consejos

  • En casa conviene incorporar el cepillado diario del perro como una parte más de la rutina de aseo del resto de la familia. Puedes hacer un calendario de turnos para que la responsabilidad recaiga en todos los miembros de la familia, y no se evada la responsabilidad.
  • Al cepillar a tu perro, este perderá grandes cantidades de pelo. Cubre el suelo de la habitación con una toalla, o lleva a tu perro al parque para el cepillado, así evitarás ensuciar la estancia de forma innecesaria.
  • Trata de hacer que permanezca sentado mientras le cepillas. Utiliza constantemente premios para que la actividad sea tolerable.
  • Evita los tirones innecesarios. Si un nudo no cede fácilmente, lo mejor es cortarlo cuidadosamente con una tijera y no insistir.
  • Si no cuentas con el tiempo suficiente para cepillar a tu perro de pelo largo, se aconseja que acudas regularmente al peluquero para mantenerlo corto y evitarle el sufrimiento innecesario.