poodleminitoy

Jerry es el nuevo integrante de la familia, es un Poodle mini toy escogido con muchísimo amor. Cuando me entregaron al enano, dijeron que estaba comiendo un alimento que hacía que su popo fuera blando, con muchísimo olor y en realidad creo que el 80% de lo que comía lo defecaba. Le seguí dando este alimento durante 4 días mientras se familiarizaba con su nuevo hogar, sabíamos que un cambio de éste tipo, iba a generar en Jerry estrés, además de diferentes reacciones físicas y de comportamiento.

 

Al informarme un poco más decidí que debía cambiar su alimento, y teniendo en cuenta los ingredientes encontré un concentrado que se adecuaba de manera perfecta a la salud de mi perro.Como el cambio iba a ser tan drástico, decidí hacerlo durante 10 días, así podía prevenir cualquier tipo de rechazo de su organismo.

 

El proceso fue así:

 

    Día 1: 90% del alimento diario ,10% del nuevo.

    Día 2: 80% del alimento diario, 20% del nuevo.

    Día 3: 70% del alimento diario, 30% del nuevo.

    Día 4: 60% del alimento diario, 40% del nuevo.

    Día 5: 50% del alimento diario, 50% del nuevo.

    Día 6: 40% del alimento diario, 60% del nuevo.

    Día 7: 30% del alimento diario, 70% del nuevo.

    Día 8: 20% del alimento diario, 80% del nuevo.

    Día 9: 10% del alimento diario, 90% del nuevo.

    Día 10: 0.0% del alimento diario, 100% del nuevo.

 

Quiero aclarar que fui supremamente delicada con las medidas, cogí una gramera y me aseguré que los porcentajes que le estaba suministrando a Jerry fueran los adecuados, es más, para prevenir que en casa alguien le diera una ración diferente, empaqué las porciones diarias en Ziploc, de esta manera me aseguraba que el cambio no afectara la salud del perro y que su organismo asimilara de manera correcta los nutrientes del concentrado.

 

El cambio fue increíble, desde el día 3 empezó a notarse, y estaba relacionado con la calidad de los ingredientes pero además con esa característica de no usar colorantes. El segundo cambio que noté fue mas o menos al día quinto, cuando el olor bajó notablemente, además de disminuir la cantidad de veces que el perrito necesitaba defecar. La consistencia blanda no mejoraba mucho, pero entendía que el solo cambio de comida traería consigo un poco de diarrea en el can, entonces no me preocupé. Al terminar los 10 días, todos estos cambios se hicieron mucho más notorios y desde que está comiendo solamente este alimento, hasta su energía ha cambiado. 

 

Ahora espero que el alimento me ayude a formar un enano sano, que sus articulaciones crezcan fuertes, que su pelo se ponga hermoso y lo más importante, que haga de él un perro saludable que pueda gozar de muy  buena salud en su adultez.

 

Gracias al equipo de Ciudaddemascotas.com por acompañarme en el proceso y por aconsejarme la mejor marca de comida para mis enanos. 


 

 

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