Alimentación por etapa: ¿qué dieta es la mejor para mi perro adulto?

 

Si ya ves que tu cachorro está creciendo cada vez más y está adoptando una figura y comportamiento más maduro, es el momento de enfrentarlo: tu perrito ya está entrando a su edad adulta y, como eso afecta todos los aspectos de su vida, los cuidados que le ofreces deberán adaptarse a su nueva condición.

 

Entre esos, unos de los cuidados a los que más debemos prestar atención es a su alimentación porque, como las necesidades nutricionales de un perro adulto son muy distintas a la de uno cachorro, habrá que cambiar su dieta por una más acorde.

 

Sin embargo, ante tantas y tantas opciones que se pueden encontrar en el mercado, con diversidad de presentaciones, sabores y texturas, ¿cuál será la mejor para tu perro?

 

Como sabemos que te interesa escoger la opción ideal para tu peludo, en este texto te explicaremos cómo debe estar compuesta una buena alimentación en qué momento y cómo debes empezar a ofrecérsela, y otros puntos y consejos que te ayudarán a elegir la dieta perfecta para tu querido hijo de cuatro patas.

 

¿Qué debo buscar en su nuevo alimento?

 

Lo primero que debes cerciorarte en la etiqueta nutricional de su nuevo alimento, es que el contenido proteínico sea el primero que aparezca en la lista, puesto que estas se organizan según la cantidad que posee la fórmula; es decir, primero las que tienen mayor presencia y de último las que tengan menos.

 

Por ser animales absolutamente carnívoros, más por la herencia genética de los lobos, sus organismos necesitan que la alimentación esté principalmente compuesta por proteínas de origen animal, ya que estas contienen aminoácidos esenciales para el correcto funcionamiento de su cuerpo y sistema inmunológico, así como para fomentar su desarrollo corporal.

 

En total, son 22 aminoácidos que requieren los cuerpos de los perros y que no pueden obtenerse de otras fuentes. Algunos de ellos son la arginina, la leucina, la histidina, la isoleucina, la treonina, fenilalanina, lisina, triptógano y metionina. No obstante, no todas las proteínas ofrecen la cantidad adecuada de estas, por lo que no hay que dejarse llevar en la cantidad de proteína que contenga el alimento, sino más bien en la calidad de esta.

 

Muchas opciones económicas en el mercado ofrecen un gran porcentaje de proteínas en su composición nutricional, pero al revisar cuál es el origen de estas consiste en subproductos de matadero cuyo valor nutricional es realmente  muy escaso. Entonces, debes procurar que las proteínas de la fórmula provengan del pescado, la leche y carne vacuna, el pollo o la leche, que son las que mayor valor nutricional ofrecen.

 

Pero las proteínas no lo son todo.

 

Para que la alimentación sea realmente balanceada, debe contener también hidratos de carbono y grasas de origen animal y vegetal, debido a que estas funcionan como el principal suministro de energía para tu mascota, favorecen la absorción de vitaminas en el cuerpo y potencian la salud de la piel y el pelaje, provocando que se vea brillante y frondoso. Por otro lado, la fibra natural ayuda a que el alimento sea más digestible y mantiene sano el sistema digestivo del perro.

 

Sin embargo, hay que asegurarse de que la cantidad de carbohidratos no superen con creces a las proteínas porque podría conllevar problemas en la piel o enfermedades gastrointestinales.

 

Un ejemplo de alimento Premium con estas características es el Pedigree Adulto Nutrición Completa para adultos, que además ofrece vitaminas y minerales importantes para cuidar el sistema inmunitario, y Omega 3 y 6 para un pelaje y piel más saludable.

 Brown and White Medium Sized Dog Under Cloudy Sky during Daytime

 

¿Cuándo comenzar con su nueva dieta?

 

Luego de tener más certeza sobre qué alimento escoger para tu peludo, lo siguiente será saber cómo y cuándo empezar a acostumbrarlo a su nueva alimentación.

 

Aunque, ¿cómo saber si ya mi perro es adulto?

 

Así como las personas, cada can madura de forma distinta y en diferentes edades, por lo que no existe una edad precisa en la que tu peludo te diga: “¡Hola! Ya soy todo un adulto”. Pero, usualmente, los perros pequeños y medianos comienzan su etapa adulta al año de edad, mientras que los grandes y gigantes pueden madurar alrededor de los 18 meses. Por eso, lo mejor será consultar con tu veterinario desde qué momento puedes comenzar a introducir su nueva dieta.

 

Y muy importante: poco a poco.

 

Los perros son animales de rutina y cada uno de sus órganos actúa así. No puedes cambiar de forma repentina su alimentación porque podrías generarle malestares estomacales, como vómitos y diarreas, y hasta rechazo a su nueva dieta por lo mismo, porque la flora bacteriana de su sistema digestivo no es tan variada como la de los humanos y se les hace más difícil sintetizar y metabolizar los nutrientes que consumen.

 

Por eso, con la indicación médica de cuándo poder hacer su cambio de dieta, puedes seguir esta guía que facilitará el proceso para el organismo de tu peludo.

 

Plantea el cambio paulatino en un periodo de tiempo de entre 7 a 12 días, dependiendo de cómo ves la reacción de tu mascota. Para ello, es importante que tengas disponible tanto su alimento para cachorros, como su nueva dieta para adultos.

 

En los primeros dos días, sírvele un 75% de su antiguo alimento y un 25% del nuevo. Si todo va bien, el tercer y cuatro día puedes mezclar su alimento en un 50 y 50%. Los siguientes dos días, sirve solo 25% del formulado para cachorros y 75% del de adultos; y ya para el séptimo día siente la libertad de servirle solo su dieta nueva.

 

Es importante que mezcles muy bien ambas dietas durante este período, ya que los perros pueden fácilmente comerse solo la que conocen y dejar la nueva opción. Si tu peludo se pone un poco reacio en esto, puedes probar derramándole un poquito de mantequilla fundida o caldo de res sin condimento para hacerlo más apetitoso.

 

Dieta húmeda o seca: ¿cuál es la mejor?

 

Además de la gran cantidad de alimento concentrado seco que se puede conseguir en las tiendas, también existe un tipo de alimentación que viene en otra presentación: las dietas húmedas.

 

Si consiste en una fórmula de “alimentación completa” y no “complementaria”, esta opción ofrece la misma cantidad y variedad de nutrientes que tu perro adulto necesita. Por ejemplo, las latas Pedigree Adulto Nutrición Completa, ofrecen las mismas cualidades que su versión seca, y además viene en una presentación que seguro le encantará al paladar de tu peludo.

 

Esto significa que la elección de cuál darle a tu mascota dependerá más de los gustos personales de ella o de condiciones específicas que tenga.

 

Por ejemplo, existen canes con particularidades bucales (como falta de piezas dentales o enfermedades en las encías) a los que les cuesta mucho triturar las versiones secas del alimento. Otros, con tendencia a engordar, deben evitar los alimentos con altos contenidos de carbohidratos y las opciones húmedas disminuyen considerablemente la cantidad de hidratos de carbono. Mientras que otros, aunque no tengan condiciones médicas o de salud, simplemente les gusta alimentos con mejor sabor y la gran variedad de sabores que ofrecen las latas o sobres son altamente atractivas para ellos.

 

Por otro lado, existen perros propensos a las enfermedades bucales a los que les conviene las dietas secas ya que estas funcionan como un tratamiento eficaz para evitar la formación de sarro y placa dental. Así como algunos a los que les gusta la textura crujiente de su comida, por lo que será mejor mantener una alimentación seca.

 

Portrait of Dog

 

El tamaño de tu perro importa, ¡y mucho!

 

Los perros pequeños son muy distintos a los perros grandes tanto en comportamiento como en características y necesidades físicas, algo que bien sabemos los dueños de cada uno.

 

Por eso mismo, la dieta de tu peludo adulto variará dependiendo de su tamaño y es algo que debes tomar en cuenta al elegir su alimento.

 

Los pequeños, por ejemplo, debido a su acelerado ritmo corporal, su ingesta debe consistir en dietas de proteínas y grasas con alto contenido energético que pueda satisfacer la altísima necesidad calórica que demanda su organismo y, a su vez, contrarrestar el hecho de que su estómago es más pequeño. En el mercado, existen dietas formuladas específicamente, como la Pedigree Adultos Razas Pequeñas, cuya composición nutricional es más densa que el resto de los concentrados.

 

Mientras que sus congéneres grandes, una dieta muy rica en calorías podría provocarles un crecimiento apresurado de su organismo, teniendo como consecuencias enfermedades en los huesos y articulaciones. Por otro lado, a medida que van creciendo, hay que considerar el hecho de que ponerles su plato en el piso los obliga a adoptar una posición inadecuada (inclinando mucho el cuello para ello), lo que provoca que no mastiquen y coman como debe ser, lo que acarrea problemas digestivos a la larga.

 

Una forma de saber qué tan alto debe estar su plato es midiendo la altura del piso hasta los hombros del perro cuando esté de pie, y a esa medida restarle alrededor de seis pulgadas. El resultado es la altura que debería tener su plato.

 

 

 

                                                                                                                   

 

 

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