5 consejos para viajar con tu perro en carro

 

Estamos en temporada de vacaciones y son muchos los que han pautado un viaje en auto para pasar un rato distinto con toda la familia, incluyendo en algunos casos, hasta el más peludito de la casa. Y si llegaste a este texto es porque seguramente eres uno de los que quieren pasar unas relajantes vacaciones con su mascota y quieres saber cómo hacérselas disfrutar lo más posible.

 

Lo que debes tomar en cuenta en primera instancia, entonces, es que aunque a tu perro le encantará la idea de acompañarlos en sus días de relax, si quieres que él también la pase bien debes preparar unas series de requerimientos y comodidades.

 

Sobre todo porque, si su plan es hacer el recorrido por carro, debes considerar que los canes son animales de rutina que no tienen la misma tolerancia que uno a alguna alteración en su día a día. Además, si nosotros hasta en ocasiones nos mareamos y sentimos mal durante un viaje en carretera, imagina a tu mascota que no está acostumbrada a durar tanto tiempo en un carro y que no entiende a qué se debe eso.

 

¿Eso significa que no debe acompañarnos?

 

¡Para nada! Solo que debes preparar a tu peludo correctamente para garantizarle la mayor tranquilidad y estabilidad posible. Por ello, a continuación te dejaremos una serie de recomendaciones que te ayudarán a alistar a tu perro, tanto en necesidades físicas como psicológicas, para que toda tu familia y tu can se den las vacaciones que merecen.

 

 

Swan on Lake Against Mountain

 

A preparar las maletas

Tal como los humanos preparamos varias cosas dependiendo a dónde vayamos y la cantidad de días que vamos a estar, lo mismo debemos hacer con nuestra mascota.

 

Entre los elementos básicos que hay que llevar para abastecerlo está su carné de vacunación al día, historial médico, cualquier documento importante y un kit de primeros auxilios (con medicación suficiente si sufre de alguna condición en específico) por si llega a pasar un improvisto de salud que requiera darle asistencia de emergencia; su collar con medalla de identificación, correa y arnés; bolsitas para recoger los desechos, paños húmedos, al menos uno de sus juguetes favoritos, una manta y tazas plegables para el agua y la comida (para que sean más fáciles de empacar).

 

Otro punto importante al preparar es su ingesta. Como decimos más arriba, los perros se apegan a las rutinas y la alimentación es una de ellas. Debido a que su flora bacteriana no es tan variada como la de nosotros, su tracto digestivo no asimila muy bien los nutrientes si su dieta resulta alterada y por eso se debe procurar ofrecerle la misma ingesta aunque cambiemos de sitio.

 

Pero la idea tampoco es que te compliques cargando con pesadas bolsas de alimento, más si se trata de un viaje de varios días. Una alternativa es optar por una dieta húmeda ya que resulta muy práctica a la hora de empacar gracias a sus presentaciones en sobres. Las Pedigree Pouch, por ejemplo, vienen en sobres de 100 gramos cada uno que facilitan la administración por porciones.

 

Adquiere un trasportín

En Colombia, no existe un reglamento específico que determine cómo debe ser el transporte de las mascotas en los autos particulares. Sin embargo, uno de los principios básicos es que el conductor debe estar concentrado al volante para evitar accidentes que pueden terminar siendo fatales. Un perro que no puede estar tranquilo en el carro o que busca llamar la atención –como esos a los que les gusta ubicarse sobre las piernas del conductor– puede representar un latente peligro para todos los que van allí o los que coinciden en la vía.

 

La recomendación del entrenador canino conocido en el mundo como el “encantador de perros”, Cesar Millán, es que siempre los canes viajen en carro dentro de un guacal para la seguridad de todos; porque, además de evitar que el conductor se distraiga, de esta forma incluso se protege más la integridad de la mascota.

 

“Estadísticamente, en caso de impacto, el perro en una jaula segura estará más protegido que si se hubiera usado un cinturón de seguridad para perros. La jaula también evita que tu perro se convierta en un proyectil si tiene que frenar abruptamente, ella reduce las chances de que humanos y perros se lastimen”, explica en su blog.

 

Pero si tu peludo nunca ha usado un trasportín, obligarlo a entrar a uno sin dejar que lo conozca bien difícil para él.

 

Entonces, lo que debes hacer es presentárselo con bastante anterioridad al viaje y lograr que entienda que consiste en algo bueno que le traerá beneficios. Por ejemplo, en los primeros días, haz que tu mascota se ejercite hasta cansarse e invítalo a reposar dentro del guacal, sin cerrarlo, con algún premio, como unas Pedigree Digesty Snacks si es cachorro. Ya cuando entre por su propia cuenta, ciérralo por unos periodos de tiempo y felicítalo si mantiene la calma. Más adelante, déjalo dentro y sepárate por un lapso de 15 minutos. Al regresar, solo déjalo salir si está sereno.

 

Acostúmbralo a andar en carro

Muy parecido a lo que se hablaba en el punto anterior, si tu mascota no suele viajar en automóvil podría resultar muy estresante para él durar mucho tiempo dentro de uno de repente. Sobre todo si las veces que se monta es solo para ir al veterinario.

 

Al menos con un mes de anticipación, invítalo a dar paseos en el carro a sitios placenteros para él como un parque o visita familiar. Con eso, no solo lo estarás habituando a estar dentro del vehículo, sino que también le demuestras que viajar en él resulta positivo y puedes evaluar cómo es su comportamiento; es decir, si se pone muy inquieto o por el contrario se mantiene estable y tranquilo.

 

Por otro lado, debes aprovechar estos pequeños trayectos para educarlo a que se quede tranquilo en los asientos traseros. Y aunque sean cortos, procura que tu peludo esté dentro de su guacal o con un arnés y cinturón de seguridad.

 

blur, daylight, depth of field

 

¿Y si le tiene miedo a los carros?

Si en ese proceso de acostumbrarlo notas que tu perro llora al estar dentro del carro, se muestra reacio a subirse y está todo el viaje intranquilo, probablemente le da miedo los carros y debes determinar la causa para poder ayudarlo.

 

Como en nuestro caso, el miedo en los perros es una emoción adaptativa que surge cuando percibe un peligro. Entre los motivos más comunes que causan este inconveniente son: la falta de exposición al automóvil, alguna experiencia traumática relacionada con estos (como un accidente o castigo), incomodidad, sensación de náuseas, asociación con el veterinario o síndrome de disfunción cognitiva, entre otros.

 

Para poder superar estos nervios hay que buscar la manera de relacionarles el viaje en el carro como una experiencia positiva.

 

Como explicábamos en el consejo anterior, una opción es llevarlo a sitios agradables para él como parques. Otra es que cada vez que se suba premiarlo con galletas especiales, como las Pedigree Biscuit, o jugar con su peluche favorito. También, puedes pasearlo antes y después del trayecto para que gaste energías y además sepa que al bajar del carro lo esperará un relajante paseo.

 

Pero no solo hay que preocuparnos por la actitud de la mascota.

 

El comportamiento de las personas que lo acompañan también será determinante. Si al verlo actuando nervioso nos alarmamos, alteramos y nos ponemos nerviosos solo conseguiremos que se le incremente el miedo que siente por el automóvil. De manera que hay que mantener una actitud serena para que el perro entienda que todo está bien.

 

Unos ajustes en el camino y listo

Ya teniendo certeza que tu peludo está bien de salud y listo para el gran día, finalmente lo que queda es aplicar las recomendaciones que se deben tomar durante el trayecto del viaje:

 

-Procura que tu perro no haya comido nada dos horas antes de arrancar pero que sí esté bastante hidratado, para así evitar vómitos en caso de mareos, y que dé una buena caminata que lo canse para que duerma en el trayecto y vacíe la vejiga.

-Ubica a tu perro dentro del guacal en el asiento trasero, preferiblemente que esté bien sujetado. Si vives o viajas a un clima cálido, tapa la ventana que le da sol directamente para disminuir las posibilidades de que le dé un golpe de calor.

-Si tu mascota, por el contrario, no viaja en un trasportín, ajústala al asiento con un cinturón de seguridad especial que se ajuste a su arnés. Nunca uses ese cinturón con el collar ya que podrías provocar que tu perro se ahorque. También, por más que le encante, no le permitas sacar su cuerpo por la ventana por dos razones: puede caerse en un descuido o su cornea puede herirse a causa del polvo u otros objetos que arrastra el viento.

-Por lo menos cada dos horas de trayecto, se debe parar y descansar para que el perro pueda caminar, beber agua, comerse uno de los sobres de Pedigree Pouch, hacer sus necesidades y evitar los golpes de calor.

 

 

 

 

 

 

 

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