como saber si mi gato me quiere

 

10 señales de que tu gato te quiere

 

Existe esa creencia popular de que los gatos son fríos, distantes y solitarios, ¡pero nada es más ajeno a la realidad! De hecho, los dueños de varios gatos bien podemos ser testigos de que estos animales maravillosos pueden tener vínculos muy íntimos y especiales con otros de su especie e incluso con los mismos humanos.

 

Si bien en parte es cierto que los felinos domésticos pueden valerse por sí mismos y que en situaciones “salvajes” pueden subsistir sin depender de nadie, a la mayoría le gusta estar acompañados a pesar de que disfruten pasar tiempo a solas y son, verdaderamente, animales muy sociables desde que nacen.

 

En esa etapa de sus vidas, por ejemplo, su madre está casi siempre con ellos para mantener la temperatura corporal de sus crías y erradicar todo tipo de olor, evitando así que otros animales descubran “su escondite” y puedan hacerles daño. También, entre los hermanos se crean lazos muy fuertes que los vuelven inseparables, por lo que suelen hacer todo juntos: comer, jugar, explorar, acicalarse y consentir a mamá. Hasta en situaciones de gatos en estado de calle, puede verse que estos forman grupos o pandillas que se ayudan a conseguir comida y protección. Aquellos que andan solos puede deberse a que fueron recién abandonados o separados forzosamente de su madre.

 

Entre las razones de que hayan recibido esas insensibles descripciones, está el hecho de que muchas personas, y hasta dueños desesperados que creen que su minino los rechaza, comparan las demostraciones de cariño con la de los expresivos perros y ahí se cae en un grave error porque son completamente diferentes.

 

El lenguaje de los felinos es tan peculiar como todo su ser. Los gatos nos comunican su estado de ánimo por diversidad de maneras, como los movimientos de su cola, de las orejas, los bigotes, su mirada, cómo arquean sus espaldas, sus maullidos –que además son exclusivos para los humanos ya que estas vocalizaciones no las emplean para hablar con otros gatos–, sus ronroneos y hasta cómo duermen la siesta. Y aunque no lo crean, seguro que en mucho de esos gestos, su gatito les ha comunicado que los quiere mucho y por no saber lo que significan, se han perdido de tan maravilloso momento para ambos.

 

¿Eres dueño de un gato y te preocupa no saber las señales de que tu mascota te quiere? ¡No te preocupes! A continuación te presentamos estos gestos que indican que estás en el corazón de tu querido felino. Y recuerda, si él o ella hace solo algunos de los siguientes o no los lleva a cabo con tanta regularidad, no te desanimes. Cada gato, así como las personas, es diferente. Solo obsérvalo, acéptalo como es, aprende su idioma y comunícate con él.

 

 1. ¡Panzas arriba!

El abdomen de los gatos es la zona más vulnerable de su cuerpo porque allí se encuentran una gran cantidad de órganos vitales que, de ser atacados, puede ser altamente perjudicial para ellos o hasta mortal. Por ello, raramente un gato enseña esta parte o duerme boca arriba. Entonces, si tu gato cuando te le acercas se da la vuelta y te enseña su abdomen, ¡enhorabuena! Debes sentirte muy halagado ya que eso significa que eres uno de los seres en los que más confía y sabe que no le harás daño. Y, aunque no te lo haga a ti, si duerme en esta posición de vez en cuando lo que indica es que se siente en un lugar muy seguro y confortable.

 

Inclusive, para algunos felinos, enseñar la panza puede ser una invitación a que se le dé un masajito en esa zona o algunos mimos suaves. Pero ten precaución, a la mayoría de los gatos no les gusta para nada que sean tocados allí. Para saber si le gusta o no, acerca tu mano con suavidad y mantente atento a la vocalización de tu mascota, si está ronroneando tranquilamente puede significar que le gusta lo que haces.

 

De igual forma, no abuses. Hazlo solo poco tiempo y de forma suave. Si a tu gato no le gusta, puede que te agarre con sus patas o te dé una ligera mordida. Esa es una advertencia de que pasaste el límite, así que no te enojes con él. Solo está informándote cómo debes tratarlo. Eso sí, si no conoces al gato, evita tocarlo allí a toda costa, si no quieres resultar atacado.

 

 2.Te cabecea

Si un humano se te acerca y te golpea con su cabeza, lo menos que pensarías es que quiere demostrarte un gesto de cariño. Pero en el caso de los gatos, sí es así. Esta forma de contacto físico es cómo los felinos domésticos se saludan entre ellos y comparten sentimientos de amor, apego y aceptación, puesto que este frote de la cabeza –donde hay una gran concentración de feromonas– provoca que ambos compartan sus olores.

 

Si tu gato te da golpecitos con la cabeza, puede estar pidiéndote que le prestes atención y que compartan contacto físico, como caricias o una invitación para acurrucarse juntos por un rato.

 

 3. Le gusta dormir contigo

En el mundo salvaje, echarse a dormir en sitios expuestos o inseguros es muy peligroso por las constantes amenazas. De allí que los felinos domésticos heredaran un instinto de supervivencia bastante marcado a la hora de tomar una siesta. Si no se sienten protegidos, dormirán acurrucados o sobre sus patas para defenderse de cualquier vicisitud con agilidad. También, si tienen compañía de la que confían, procurarán dormir acompañados. Por eso es muy común ver que a los gatos les encanta dormir junto a sus hermanos, su mamá o sus amigos… Incluso, ¡su humano favorito!

Si a tu querido peludo le gusta echarse junto a ti, o encima, está comunicándote que te considera uno de los suyos, que te tiene muchísima confianza, y, por supuesto, ¡que te quiere!

 

 4. Mordisquitos de amor

Aunque no sea muy común, hay gatos que comparten su cariño con otros de su especie mordiéndoles de forma suave cuando están relajados o jugando. Y estos también pueden llegar a emplearlo con sus humanos, usualmente en los dedos de las manos o los pies o hasta en las narices.

 

Para saber si el mordisquito que te da tu mascota consiste en un gesto de amor y no de rebelión o enfado, es muy sencillo: esta mordida no es más fuerte que un simple cosquilleo. Pero ten cuidado, si retiras con fuerza tu mano o pie cuando te muerde, en el lenguaje gatuno podrías estar invitándolo a jugar a la caza, lo que provocará que te “ataque” como si fueras su presa y posiblemente ser más intenso con sus mordiscos. Lo que debes hacer es quedarte tranquilo y no hacer movimientos bruscos. Si llega a dolerte la mordida, emite un quejido de dolor. Eso le hará entender que se pasó con la intensidad.

 

 5. A bañarse

Todos los dueños de gatos sabemos lo importante que es la limpieza para ellos. Es más, es la segunda actividad a la que ellos le dedican más tiempo, luego de dormir. Con su lengua áspera, logran arrastrar gran parte de la suciedad y los pelos sobrantes que tienen de las zonas hasta más recónditas de su cuerpo. Por lo que es un ritual bastante íntimo para ellos, que solo comparten con su más fuerte círculo de confianza.

 

Cuando un gato comparte esta intimidad con su dueño, lamiéndolo también cuando está acicalándose, le está demostrando que lo considera un allegado muy especial y siente un apego especial por él.

 

 6. Purr…os ronroneos

Este maravilloso sonido, peculiar y casi tántrico, es una de sus características más resaltantes de estas mascotas. Emitido por sus cuerdas vocales, consiste en una vibración de entre 25 a 40 hercios por segundo con una gran variedad de propiedades beneficiosas tanto para los gatos –ayudándolos a relajarse y a recuperarse de malestares–, como hasta para sus humanos. ¿Y es que a quién no le enternece y relaja este mantra felino?

 

Que tu gato ronronee cerca de ti, indica que se encuentra en calma y parte de ese estado es gracias a tu presencia. Este momento es el ideal para acariciarlo y brindarle todos esos mimos que tienes acumulados para él –claro está, respetando sus límites–, y así aprovechar todas las bondades que el ronroneo tiene para ambos. Por ejemplo, un estudio de Qureshi AI, para el Journal of Vascular and Interventional Neurology, realizado en 2009, concluyó que los dueños de gatos tienen menores probabilidades de sufrir un ataque al corazón o enfermedades coronarias graves, comparados con personas que no conviven con ellos.

 

La principal razón es su súper cualidad para relajar, lo que hace que disminuya el estrés y evitando todos los desencadenantes que este conlleva. La próxima vez que acaricies a tu gato mientras ronronea, podrás percatarte cómo esta frecuencia sonora influye considerablemente en tu estado de ánimo.

 

 

 7. Te masajea con sus patas

Seguramente más de una vez has visto que tu gato amasa cobijas o almohadas y que, mientras lo hace, ronronea –y hasta puede babearse– del placer. En ese preciso instante, tu mascota se siente absolutamente tranquila, protegida y feliz, puesto que es una conducta que les recuerda sus primeros meses de vida, cuando estaban acompañados de su madre, con todo su amor y calidez.

 

Este movimiento lo aprenden a hacer muy pequeñitos cuando empiezan a mamar la leche materna. Con sus patitas, masajean las mamas y eso provoca que la leche fluya mejor y puedan alimentarse más. Además, esos masajes logran que la mamá se sienta más a gusto y relajada.

 

Además, con las almohadillas de sus patas (como también con los pómulos y la barbilla), los gatos pueden dejar su rastro olfativo, como para identificar qué le pertenece. Entonces, si tu gato te amasa el abdomen o las piernas, quiere decirte que te quiere tanto que o te considera su mamá o lo haces sentir tan feliz como lo hacía ella. Por otro lado, así te impregna su olor para enseñarle al mundo de los olores que eres parte de él y su territorio.

 

 8. Baila entre tus piernas

Quien dijo que los gatos no son expresivos, definitivamente no se ha sentado a observar fijamente a uno con seriedad. ¿Y es que qué es más expresivo que un gato que se enrosca entre las piernas de su dueño –como frotando sus tobillos–, acompañado con maullidos y con la cola levantada?

 

Este comportamiento, común cuando la mascota tiene tiempo sin ver a su dueño o este está a punto de servirle su plato de comida, es una manera en la que el animal le demuestra su cariño. Si lo tradujéramos a nuestro idioma, podría significar algo parecido a: “Qué bueno que llegaste, me hiciste falta” o “¡Qué emoción! ¡Gracias por alimentarme!”

 

 9. El beso gatuno

Los gatos parpadean o utilizan sus ojos para comunicarle ciertas cosas a sus compañeros felinos y también a los humanos. El conocido “beso del gato” consiste en un parpadeo muy lento, normalmente con ambos ojos, que hacen mientras están mirándote. Este gesto lo usan para comunicar que, además de estar tranquilo y relajado, quiere ser amistoso y desea que tú también te relajes. ¡Aprovecha en ese momento y respóndele de la misma manera! Así tu gato entenderá que su sentimiento es compartido y que entiendes su lenguaje.

 

 

10. Regalos para mamá o papá

¿Te ha pasado que alguna vez has encontrado un animal muerto en tu casa, cuarto o hasta tu cama? Antes de pegar un grito o decirle algo desagradable a tu gato, piensa en su noble intención.

 

Los felinos son cazadores innatos y le gusta compartir sus logros (presas) con los que quiere y son parte de su territorio. Así como sus mamás cazan para que ellos se alimenten porque los quieren, tu gato te regalará sus presas para demostrarte que eres alguien especial para él. Consiste en una ofrenda amorosa.

 

Sin embargo, no necesariamente debe ser un animal o insecto, también puede tratarse de su juguete favorito o cualquier cosa que él haya considerado que “cazó” para ti.