Anatomía

La lengua de los gatos tiene unos órganos receptores llamados papilas gustativas capaces de identificar diferentes sabores como los ácidos, los amargos o los salados. Los receptores del sabor se ubican principalmente en la punta, los laterales y el fondo de la lengua. Los gatos no identifican los sabores dulces, pues son incapaces de producir las reacciones químicas necesarias para percibirlos, pero con frecuencia se sienten atraídos por su textura.

¿Caprichosos?

Se dice que son extremadamente selectivos y que por eso requieren una alimentación con sabores variados. Para evitar el rechazo al alimento debes experimentar con texturas, variando entre el alimento seco y el húmedo, esto mantendrá a tu gato interesado y además contribuirá a su hidratación.

Fanáticos de la higiene

Se adaptan fácilmente a la rutina, pero no toleran un recipiente sucio o un plato de comida que lleve mucho tiempo expuesta al medio ambiente. Procura mantener porciones pequeñas que el gato pueda disfrutar a su antojo durante el día, recuerda que ellos no tienen rutinas de alimentación definidas.


¿Tienes un gato exigente?

Los gatos son condicionados desde muy temprana edad a sabores particulares. Un gato puede diferenciar desde su primer día de vida un sinnúmero de sabores, sin embargo, si se ha vuelto exigente, puedes probar calentando levemente su alimento húmedo o mezclando con una cucharadita de agua tibia su alimento seco, esto potenciará el aroma y lo hará más apetecible para el gato.


Percepción de los sabores

 

  • Ácidos: Los receptores del sabor ácido están presentes por toda la superficie de la lengua.
  • Salados: son de fácil detección para los felinos.
  • Amargos: el gato puede detectar estos sabores en un umbral más bajo que el perro, lo cual le permite evitar ciertas sustancias y ser menos vulnerable a intoxicaciones.

 

 

Preferencias alimenticias

A la hora de elegir un alimento,  intervienen factores como el aroma, la forma y la textura. Además de factores relacionados con el entorno y otros animales que hagan parte del hogar. Tienen tres formas de elegir su alimento:

 

  • Aroma: Su sentido del olfato está muy desarrollado y es el responsable de producir rechazo. Un alimento que huela bien, no será tomado como una amenaza y será consumido con agrado por el gato.
  • Forma y textura son focos de atención para el gato: En la actualidad encuentras croquetas con diferentes formas pensadas para atraer la curiosidad de los gatos. Diviértete probando múltiples formas y texturas hasta encontrar una que le encante.
  • La sensación después de comer. Esto va directamente relacionado con los nutrientes y con la digestibilidad, es decir la facilidad que tenga para digerir el concentrado. Si tu gato experimenta pesadez o malestar después de comer, evitará el alimento más adelante.

 

Los alimentos para gatos tienen diversas formas, pero en general hay alimentos secos y húmedos o enlatados. Los alimentos húmedos tienen más palatabilidad y son un buen complemento para los alimentos secos.