entrena-gato-manejable

La mitad de la diversión siempre está en esos momentos en que puedes abrazar a tu gato, sostenerlo alzado, tocarlo y demás monerías que se deje hacer. Que el permita que el veterinario lo sostenga mientras lo examina, es algo crucial en su comportamiento.

 

Para que tu gato reaccione positivamente ante los diferentes tipos de situaciones que se pueden presentar, es necesario generarle muy buenas experiencias desde que es un pequeño. Por lo general los dueños de gatos queremos que ellos se dejen tocar de otras personas y aun de nosotros mismos, sin que intenten escapar o reaccionen de manera agresiva.

 

Cuando lo educas para que sea un animal más sociable, esto producirá mayor confianza en él para caminar alrededor de la casa, lo hará más juguetón cuando esté en compañía y pos supuesto lo convertirá en un mejor paciente a la hora de visitar al veterinario.

 

A continuación te haremos algunas sugerencias para que acostumbres a tu gato al contacto con humanos, sin que se pongan nerviosos o salgan huyendo:

 

Paso #1 Consentir a tu gato

Normalmente para que un gato se acostumbre a las caricias y los mimos de su humano o de los humanos con los que viva, esto debe iniciarse desde muy temprana edad. Lo que puedes hacer es mantener al gatito en tu regazo cuando se encuentre somnoliento, y deja que se quede dormido allí mismo, mientras tú lo arrullas con el movimiento de tu cuerpo. Esto lo puedes hacer durante largo rato, con movimientos apacibles.

 

También puedes frotarlo con tus manos a lo largo de la espalda y los costados, con uno de tus dedos acaricia suavemente detrás de sus orejas y debajo de su barbilla, continua con el recorrido por el pecho y el abdomen, cuidando de no incitarlo a empezar el juego.

 

Una vez él haya aceptado tus caricias por estas zonas, puedes proceder a frotar sus piernas, y la parte superior de la cabeza. Ve moviendo sus pies de manera gradual hacia abajo y hacia atrás a lo largo de su cola. Finalmente puedes aumentar la vigorosidad de las caricias, siempre y cuando él te lo esté permitiendo.

 

Luego, alza a tu gato y mantenlo entre tus brazos, con uno de ellos sirviendo de soporte y el otro envolviéndolo a él. De esta manera, llévalo de una silla a otra, de una habitación a la otra, en caso de que intente escabullirse, contenlo suavemente para que no sienta agredido. Puede que él luche un poco, pero debes sostenerlo así sea durante un segundo y entonces puedes dejarlo ir.

 

Así puedes dejarlo descansar y relajarse por su cuenta un rato, pero debes repetir los ejercicios con frecuencia para que él se siga acostumbrando.

 

Paso #2 Preséntale a uno de tus amigos

Luego de que hayas notado que tu gatito se acostumbró a ser acariciado, sin reaccionar agresivamente o escabullirse al mínimo toque, entonces será tiempo de presentarle a uno de tus amigos humanos. Esto con el fin de que él tenga el mismo proceso que tuviste tú con tu gatico.

 

Generalmente, para los gatitos que han crecido domésticamente y que ya han conocido extraños, este no será un proceso difícil. De hecho, es muy probable que tu gato salte encima de tus amigos, para darle la bienvenida a su casa. Pero para aquellos gatitos, que han sido rescatados de la calle o para los domésticos que no ha tenido tanto contacto con otros humanos, debes llevar a cabo el proceso de manera lenta.

 

Una vez comienzas la presentación con un gatito temeroso, siéntate con tu amigo en una habitación donde ojalá no haya muebles, debajo de los que el gatico se pueda esconder. En un principio deja que tu amigo ignore al gato, hagan cualquier otra cosa menos prestarle atención, poco a poco el felino sentirá curiosidad y se irá acercando.

 

Pasados los primeros 10 minutos, dale a tu amigo algunos granitos de comida o una golosina, para que se la ofrezca al gato, este será un gesto al que ningún gato podrá resistirse. Estando en el piso (idealmente), pueden empezar a usar juguetes que inviten al gato a brincar y acechar, si ubicas el juguete sobre las piernas de quien te acompañe tendrás la oportunidad de atraerlo más y entonces podrás empezara  consentirlo.

 

Si tienes suerte, el gatico estará cansado de jugar y muy seguramente dormirá en tu regazo, en caso de que no caiga dormido allí, puedes esperar a que lo haga y entonces lo puedes trasladar al regazo de tu amigo. Recuerda que las caricias deben hacerse inicialmente sobre el lomo, con el paso de los días tu amigo y tú podrán avanzar hacia otras zonas del cuerpo del gatico.

 

Paso #3 El manejo de sus uñas

A muchos gatos poco o nada les importa ser acariciados, pero es muy probable que protesten al momento de cortar sus uñas. Lo que debes hacer es sostener sus patas, presionar delicadamente los dedos y una vez salga la uña, podrás cortarla con mucho cuidado. Recuerda que por ningún motivo puedes cortar más allá del límite blanco de la carnosidad de la uña, siempre debes premiarlo con una golosina por su buen comportamiento.

 

La idea de hacer esto es que tu gato no solo se acostumbre al contacto humano, sino también a otro tipo de procedimientos. Además si él se acostumbra automáticamente dejarás de forzarlo sin necesidad alguna.

 

Paso #4 Enséñale a tragar sus píldoras

Si hay algo difícil de lograr cuando no se tiene la experiencia, es hacer que un gato se trague una pastilla. Una de las maneras más fáciles es dándole la pastilla junto a una golosina.

 

Para hacerlo, debes abrir la boca de tu gato y poner una primera golosina en su parte de atrás y permite que la trague naturalmente, luego haz el mismo procedimiento pero con la pastilla que debe tragar, y seguido a esto vuelve a darle una deliciosa golosina.

 

Si recibe bien esta forma de hacerlo ingerir sus pastillas, te aseguramos que de aquí en adelante cualquier tratamiento médico que necesites hacerle contará con un grade de dificultad menor.

 

Paso #5 Acostúmbralo a que se deje examinar la boca

Levanta sus labios y observa con atención sus dientes, luego puedes pasar el dedo o un trozo de gasa sobre sus dientes. Estos ejercicios lo tendrán preparado para cuando vayas a lavar sus dientes. No olvides que siempre debes reforzar su buena conducta con golosinas y felicitaciones.

 

Enseñarle a tu gato a ser manejable, puede ser tan fácil y divertido como lo imaginas, esto representará una visita al veterinario mucho más tranquila y asertiva en cuento a su tratamiento.

 

En ciudaddemascotas.com contamos con el servicio de Asesoría comportamental para tu mascota, donde puedes acudir al conocimiento de uno de nuestros médicos veterinarios expertos para mejorar o entender las conductas que tu gato puede manifestar.

 

Te recomendamos leer --> Tecnología de punta para tus mascotas

También te puede interesar --> Cachorros educados, amos libres de mordiscos


 

 

En Ciudaddemascotas.com te recomendamos estos productos