Afilarse las uñas es tan importante para tu gato como acicalarse el pelo. Las uñas son necesarias para rascarse, mantener el equilibrio, marcación de territorio y defenderse de posibles atacantes. Los gatos son animales muy cuidadosos con su aspecto y pueden pasar largas horas del día realizando el  mantenimiento de sus uñas.

 Los gatos poseen glándulas sudoríparas en sus patas, más específicamente en  las almohadillas plantares. El rascado no solo sirve para mantener las uñas bien cuidadas, también permite que los objetos se impregnen con su olor para facilitar el reconocimiento territorial entre ellos y otros miembros de la manada.

Cuando se encuentran expuestos a situaciones estresantes o ha habido cambios importantes en sus vidas, recurren al rascado compulsivo. Si observas que tu gato lo está haciendo con mayor frecuencia y esta conducta se combina con exceso de maullidos o ronroneos, tu gato puede estar atravesando por un episodio deansiedad. Analiza qué pudo causarlo y trata de eliminar el motivo del estrés, o si no es posible, enriquecer su entorno.

No puedes culpar a tu gato por arruinar tu juego de sala si no tiene otra superficie en la cual pueda rascar. En las tiendas de mascotas encuentras un sinfín de opciones divertidas y decorativas para mantener a tu gato entretenido durante el rascado. También puedes chequear algunas páginas de manualidades, que te explican cómo hacer rascadores económicos y a la medida de tus espacios.

Si después de intentarlo todo el problema continúa, protege tus muebles favoritos y llénate de paciencia. Tener una mascota requiere sacrificios, y los daños no deben ser motivo para abandonar a tu amigo.