Amos de gatos

¿Tienes gatos? Y estás seguro de que ¿tú eres su dueño? Los que tenemos felinos en casa, sabemos ya sea por el tiempo o por las situaciones que hayamos vivido, que nuestro gato no nos pertenece, nosotros pertenecemos a ellos.

 

Si, así como lo lees, tú no eres quien manda, por defecto, él es el rey de la casa. Te presentamos 6 escenarios típicos que te van a demostrar que tú le perteneces a él.

 

   1. Nada ni nadie lo mueven de su lugar

Con el tiempo te has acostumbrado a trabajar, dormir y hasta comer, según te lo permita la posición de tu gato ¿en el computador, sobre la cama o sobre la mesa? Esto incluye también situaciones como: que no es posible lavar la ropa porque él sigue dormido sobre la tapa de la máquina, o evitas limpiar el polvo de aquella repisa porque el minino no se quiere mover y tú tampoco lo vas a quitar.

 

   2. Él come lo que quiere, cuando quiere y como quiere

Seamos honestos, existe una gran cantidad y variedad de comida para gatos, que a lo mejor has usado para alimentar al tuyo. Pero cuando has encontrado por fin la que le gusta, solo la come si tú la calientas, o se la das de tu mano, o si es de cierto sabor.

 

   3. Tiene un clóset solo para él

Un humano que le pertenece a su gato, siempre tendrá dispuesto un clóset, un cajón o un lugar específico en casa, donde hay guardadas una infinidad de cosa para gatos entre juguetes, snacks, pelotas, y demás.

 

   4. Sus fotos invaden tu teléfono

Acéptalo, cuando le perteneces a un gato tienes todo tipo de fotos suyas en tu celular, estamos seguros de que si comparas cuántas fotos tienes de tu familia y cuántas de tu gato, las de él superarán al resto de lejos.

 

   5. Hay fuentes de agua en cada rincón de tu casa

¿Acaso tu gato debe tomarse el trabajo de bajar las escaleras para tomar agua? No, para evitarle molestias al rey de la casa, tú decidiste poner diferentes fuentes de agua fresca por todas partes. Hasta lo dejas beber de tu vaso si él así lo desea, así tu debas cambiar de vaso para seguir bebiendo.

 

Si estos escenarios te son familiares, déjanos decirte que tú le perteneces a tu gato. Él es quien manda, no tú, así que resígnate, tú no eres quien manda, pues le perteneces a tu gato. 

 

Te puede interesar --> Tu gato y su instinto territorial

También --> 5 razones para darles agua fresca siempre


 

 

En Ciudaddemascotas.com te recomendamos estos productos