¿Cada vez que compras un alimento para tu peludo te preocupa que sí le vaya a gustar? ¿Ya te ha pasado que le sirves el que más te han recomendado y él simplemente lo mira con rechazo? ¡No te preocupes! Esa es una realidad que afecta a la mayoría de los dueños de gatos y en esta guía te explicaremos todo lo que necesitas saber para entender por qué tu minino es cómo es al momento de comer.

 

Lo primero a tomar en cuenta es que los felinos no son tan fáciles de convencer con la comida como pueden serlo los perros, debido a que en ellos influye en gran medida sus instintos cazadores y el desarrollo de sus sentidos.

 

¿Qué quiere decir esto?

 

Para que tu gato coma con placer su alimento, precisamente, ¡le tiene que gustar! ¿O a quién acaso le apetece comer algo que no le guste? De allí que elegir su ingesta no solo dependerá de buscar únicamente lo que más le nutra, sino también del sabor o consistencia que más le agrade al paladar de tu mascota.

 

Ahora te preguntarás: “¿Y cómo saber cuál es el sabor que más le gusta?”. La observación y la prueba serán infalibles, pero para orientarte un poco más, en este texto te indicaremos cuatro factores que influyen en la ingesta de tu minino para que, sabiendo esto, sepas con más seguridad qué opciones pueden brindarle todos los nutrientes que necesita y que al mismo tiempo cautive el paladar de tu exquisito compañero de cuatro patas.

 

  • Antes que todo: Conoce cómo perciben los sabores

Todos los dueños de gato sabemos lo particulares que pueden ser sus personalidades. De manera que su forma de percibir los sabores no puede quedarse atrás y a la hora de comer, varios elementos influyen en este proceso; y si alguno de ellos no recibe la estimulación o satisfacción necesaria, esto podría traducirse en el rechazo del alimento.

 

¿Y cuáles son estos factores?

 

Generalmente son cuatro: olor, gusto, textura y temperatura de la dieta.

 

Por raro que parezca, el sentido del olfato es la primera barrera que aplican los felinos al momento de probar un alimento; es decir, si la comida no huele bien, seguramente tu gato no mostrará interés alguno en saborearlo, por más que tenga un sabor exquisito. Entonces, para que tu mascota le dé el primer visto bueno, por decirle así, es necesario que lo que se le ofrezca tenga un olor muy apetente que lo invite a probar lo que hay en su plato.

 

El gusto, evidentemente, también es un sentido que hay que satisfacer si queremos que acepte su nueva comida. El asunto es que sus papilas gustativas no reciben estímulos como las de los humanos, entonces lo que nos puede parecer muy sabroso, no necesariamente debe serlo para tu gato.

 

La formación de las papilas gustativas de los felinos domésticos es de tan solo 473 bulbos gustativos, una gran diferencia entre los 9.000 que contamos los humanos. Por eso, este sentido no lo tienen tan desarrollado y depende en gran medida del olfato. Además, estos responden principalmente a las sustancias saladas, amargas y ácidas (siendo muy sensibles a los aminoácidos de la carne) y no a las dulces como lo hace la mayoría de los mamíferos.

 

La textura y la temperatura son otros puntos importantes para la aceptación del alimento, porque hay peludos que no toleran tan bien las texturas solidas como otros, así como también existen los que les incomodan los alimentos húmedos. Por su parte, la temperatura que tenga la comida podría influir en su apetencia. Posiblemente por sus instintos cazadores, una gran parte de los gatos prefieren que lo que vayan a comer esté a 35 grados centígrados, que es usualmente la temperatura que tiene una presa recién capturada. Y, en general, la comida caliente libera un aroma más fuerte que la fría, así que capaz por esto es que a los felinos les gusta que esté así, porque pueden apreciar más su olor.

 

Orange Tabby Cat on Gray Concrete Floor in Focus Photography

 

  • Tu gato es la mejor referencia

Como te decimos más arriba, la observación es primordial para orientarte en qué es lo que más le puede gustar a tu minino; y cuando hablamos de observación no solo nos referimos a ver cómo comen, sino a todo lo que engloba a tu peludo: sus características físicas, cualquier condición de salud, hasta su edad, personalidad y más.

 

¿Por qué es tan importante?

 

Porque dependiendo de todo eso, variará el tipo de alimento que más le conviene a tu mascota. Por ejemplo, los gatos cachorros necesitan que sus dietas sean más altas en proteínas porque su organismo está en una etapa constante de crecimiento, así como también un nivel de calorías más elevado para poder soportar toda su demanda calórica al ser muy activos.

 

En los gatos adultos, no obstante, una dieta altamente calórica puede tener como consecuencia un sobrepeso indeseado ya que no requieren tantas energías como un gatito. Sin embargo, hay gatos más activos que otros, así que debes asesorarte con su veterinario en este aspecto para que no exista una deficiencia.

 

Ya cuando el felino es mayor de siete años de edad, se considera que entró en la etapa sénior de su vida en donde se presentaron severos cambios en su cuerpo y, por ende, su dieta también deberá presentar ciertas transformaciones para nutrir correctamente al felino en esa etapa. Usualmente estas fórmulas especiales contienen proteínas de alta calidad fáciles de digerir, así como una proporción menor de calorías. Además, su presentación suele ser más pequeña y blanda para facilitar su ingesta.

 

  • La eterna interrogante: ¿alimento húmedo o seco?

Estando muy relacionado a los puntos anteriores, la presentación del alimento cumple un papel fundamental en la apreciación de tu felino hacia su comida y su gusto por cada una podrá depender de las características propias de tu minino.

 

Los alimentos húmedos, debido a su presentación homogénea casi gelatinosa, la cual está compuesta por trozos de carne, resultan muy atractivos para gran parte de los gatos ya que su alto contenido de proteínas y grasas suelen tener un aroma y sabor más intenso que las presentaciones secas.

 

Entonces, si tu gato es de difícil comer y no se siente tan a gusto con los alimentos secos, puedes optar por este tipo de presentación que además viene en variedad de sabores. La línea Whiskas, por ejemplo, al estar consciente del gusto exquisito de ciertos mininos, ofrece en sus fórmulas deliciosas opciones para ellos, como sus latas sabor a atún y sus Pouch sabor a salmón. De igual forma, si sufre alguna condición en su boca o ha perdido algunos dientes, los alimentos húmedos ayudarán a mejorar su ingesta.

 

Por su parte, hay felinos a los que les impresiona la textura de las presentaciones húmedas o son propensos a la formación de placa y sarro en su dentadura. En esos casos, el alimento ideal es el que tiene presentación sólida, ya que su masticación les ayuda en mantener su salud bucal. De igual forma, Whiskas posee una amplia variedad de sabores en sus presentaciones secas, como sus recetas de carne, pollo y leche, pescado, camarón y corvina.

 

  • Aliméntalo cómo se debe

Si bien el sabor es importante para generarle apetito a tu peludo, definitivamente no es lo único. Bien sabemos los dueños de gatos que estas mascotas son muy inteligentes y eso lo demuestran hasta en sus preferencias en la alimentación. Lo que ha sido comprobado en estudios científicos.

 

Un proyecto publicado en el Royal Society Open Science demostró que los gatos eligen qué alimento comer según su valor nutricional. Para descubrirlo, elaboraron tres sabores distintos de comida, los cuales eran pescado, conejo y naranja. En general, el valor nutricional era parecido, pero en la de sabor de naranja el contenido era más adecuado para los felinos.

 

Cuando se les ofreció, la mayoría optó al principio por el de sabor a pescado, pero al descubrir que la de naranja los nutría más, terminaron comiéndose esta.

 Silver Tabby Cat Sitting on White Chair

¿Qué debo hacer entonces?

 

Vigilar que el alimento que le ofreces a tu peludo tenga el contenido nutricional adecuado.

 

Ante su naturaleza estrictamente carnívora, un buen alimento debe tener como base principal proteínas de origen animal de buena calidad ya que estas contienen aminoácidos esenciales, como la taurina y arginina, que no pueden producir por sí mismos. Por ejemplo, las dietas a base de pescado les proporcionan además ácidos grasos omega.

 

Además de las proteínas, el alimento debe contener grasas e hidratos de carbono debido a que estas son las fuentes principales de energía para tu minino, además que influyen considerablemente en la salud de la piel y el pelaje. El ácido linoeico y el araquidónico son los responsables de que el pelo de tu gato brille y esté sano.

 

En el alimento también se deben encontrar minerales como el fósforo, el calcio y el magnesio; y vitaminas como la A, D, E, C y B, las cuales son importantes para proteger el organismo de tu peludo.

 

Ya sabiendo estas cuatro claves a profundidad, la próxima vez que vayas a elegirle un alimento debes tomarlas en cuenta para escoger la opción más favorable para tu mascota. La que cumpla con sus necesidades nutricionales y que además le satisfaga por completo su exquisito paladar.